Las condiciones de base que un perro necesita para vivir bien en un hogar y sus zonas comunes, en el contexto de la vivienda: condiciones seguras dentro del hogar, incluida la protección frente a temperaturas extremas previsibles y peligros evitables; acceso diario práctico al desahogo y al ejercicio; movimiento seguro por las zonas comunes; límites razonables para que un perro no se quede habitualmente solo durante periodos incompatibles con las pautas de bienestar generalmente aceptadas; y mitigación razonable de los factores de estrés crónicos.
Los umbrales concretos figuran en el anexo técnico.