Las condiciones, dentro del control del empleador, que un perro necesita para pasar la jornada laboral con seguridad y bienestar: agua y un sitio donde acomodarse, un entorno físico seguro, desahogo y ejercicio, descansos y comportamiento natural, y alivio del estrés.
Construido sobre los Cinco Dominios del bienestar animal reconocidos en la ciencia del bienestar. El empleador configura los dominios bajo su control; la alimentación y la atención veterinaria del perro siguen siendo responsabilidad del dueño.